Estimular la psicomotricidad en los niños a edades tempranas resulta muy beneficioso para su desarrollo físico y psicológico. De hecho, se ha demostrado que los niños que han recibido una estimulación temprana suelen alcanzar más rápido algunas destrezas y habilidades musculares, a la vez que desarrollan más rápido su pensamiento crítico, tienen una memoria mejor y logran mantenerse concentrados durante más tiempo. Sin embargo, estos no son los únicos beneficios de la estimulación psicomotriz temprana en los niños:
- Facilita la adquisición del esquema corporal permitiendo que el niño sea consciente de su propio cuerpo.
- Favorece el control muscular y ayuda a que el niño domine su cuerpo y movimientos con mayor facilidad.
- Contribuye a perfilar el control postural, la lateralidad, el equilibrio, la coordinación y el sentido del espacio.
- Estimula la percepción y la exploración del entorno.
- Fomenta el aprendizaje, la concentración y estimula la creatividad.
- Ayuda a que el niño se oriente en tiempo y espacio.
- Propicia las relaciones sociales y estimula la expresión emocional.
- Ayuda a enfrentar y superar algunos temores relacionados con la percepción corporal y las capacidades.
- Reafirma el autoconcepto y fortalece la autoestima infantil.